El Centro Psicopedagógico San Juan de Dios reanuda las visitas de familiares bajo estrictas medidas preventivas frente a la COVID-19

El centro dedicado a la atención de personas con discapacidad, ha retomado las visitas de familiares de sus usuarios bajo un protocolo de prevención y seguridad que pretende garantizar la protección de los residentes, sus familiares y los profesionales

El Centro Psicopedagógico San Juan de Dios ha reanudado las visitas de los familiares de los usuarios con una serie de medidas de seguridad con las que proteger tanto a los residentes, como a los familiares y a los profesionales que los atienden.

Tras más de tres meses de confinamiento, los usuarios del centro comienzan a  disfrutar de la presencia de sus seres queridos de nuevo, aunque de manera muy organizada para garantizar la protección de todos: los familiares pueden acudir un día a la semana bajo cita previa para encontrarse con los chicos y chicas en un espacio en el que se garantiza la distancia de seguridad.

A la visita solo podrá acudir un familiar mayor de 14 años, que pasa por el control de temperatura previo al acceso y que ha de cumplimentar tanto la declaración responsable como la encuesta de salud que especifica el Gobierno de Canarias. Además, deberá usar mascarilla durante todo el tiempo que esté dentro del recinto del centro y accederá a la zona de visitas por el circuito establecido, igual que para la salida.

La trabajadora social del centro, Tamara Díez, ha explicado que el resultado de las visitas “está siendo más que satisfactorio, pues los usuarios han asimilado en gran parte las normas gracias al trabajo previo que se ha hecho con ellos, anticipándoles el lugar donde se encontrarían con sus familiares y explicándoles de qué manera iba a suceder todo. Una vez más, los usuarios nos han dado una lección y han demostrado que, con ganas e ilusión, todo es posible”.

Los usuarios atendidos en el Centro Psicopedagógico San Juan de Dios son personas con discapacidad para los que el confinamiento ha supuesto una dificultad añadida, por el hecho de no poder ver a sus familias y por no haber podido disfrutar de las   excursiones que tantos beneficios terapéuticos les reportan. Sin embargo, los terapeutas han hecho uso de la tecnología continuamente para acercarlos a sus familias mediante videollamadas con dispositivos móviles, y han propuesto actividades de ocio y tiempo libre en el centro con las que suplir las salidas al exterior.

Transcurridos los tres meses, chicos y chicas estaban deseando reencontrarse con sus seres queridos de manera presencial. Uno de los usuarios del centro ha relatado su alegría en este primer encuentro familiar: “Cuando vi a mi madre, sentí una enorme alegría. Ojalá el virus acabe pronto y pueda volver a ver más a mi madre”.

La trabajadora social del Centro Psicopedagógico San Juan de Dios asegura que los familiares también se han adaptado perfectamente a las nuevas normas de visita,“incluso agradecen el protocolo de prevención, porque les da tranquilidad y destacan que, por encima de las ganas de besarlos y abrazarlos, está el bien común”, ha  manifestado.

 

 

 

 

 

 

 

 

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